LAS AERONAVES DE LOS ESTADOS UNIDOS DEBERÁN ESTAR EQUIPADAS CON DESFIBRILADORES - Avia Global, miércoles 28 de Septiembre, 2005

A partir del día 12 del presente mes, todas las aeronaves comerciales de la flota estadounidense deberán estar equipadas con desfribiladores, por lo que muchos les han asignado la condición de convertirse en uno de los lugares más seguros, si se llega a tener un ataque cardíaco.

La nueva disposición de la Federal Aviation Administration, que ha llevado más de cuatro años de discusiones, exige que las aeronaves deban contar con equipos denominados "automated external defibrillator" (AED) , exceptuado de esta disposición a las aeronaves regionales o commuter.

Dichos dispositivos ya son cada vez más comunes en los lugares públicos, siendo equipos de sencilla utilización que proveen de un shock eléctrico al paciente, lo que le permite a éste regularizar su ritmo cardíaco en el corto plazo, lo que necesariamente debe ser realizado en menos de seis minutos de sufrido el ataque. 

Debe recordarse que una aeronave volando a 30.000 pies demora al menos 20 minutos en aterrizar, si es que posee un aeropuerto alternado en esa etapa de su vuelo, por lo que las posibilidades de salvar a un pasajero que sufra un ataque cardíaco son realmente escasas.

American Airlines fue una de las primeras empresas en equipar voluntariamente a sus aeronaves desde el año 1996 y Mike Tighe de la ciudad de Boston fue el primer pasajero en quien se utilizó el equipo salvándole la vida durante un vuelo a Los Angeles. En años posteriores la aerolínea ha logrado evitar la muerte de más de la mitad de los pasajeros que sufren esta clase de dolencias a bordo de sus aeronaves en vuelo.

Sin embargo la medida en vigor, no deja de tener sus detractores, en el entendido que si bien el equipo es sencillo de utilizar, muy probablemente quien lo haga no esté en condiciones de diagnosticar profesionalmente si lo que el pasajero sufre es un ataque cardíaco, con lo que de no ser así, se le podría estar generando problemas adicionales.

Culmina así un proceso legislativo que se inició en 2001 ante la presión de organismos colectivos y de expertos, debido a que en los Estados Unidos mueren cada año unas 250.000 personas a causa de una atrofia cardiovascular. Un 20% de esas muertes ocurre en lugares públicos y en el 95% de los casos, el paciente fallece antes de llegar al hospital. En lo que respecta a las aeronaves solamente entre 1998 y 1999 se registraron algo más de 100 paros cardiacos en viajeros, de los que 64 fallecieron. 

Cuando una persona sufre un paro cardiaco, es preciso atenderla en un plazo máximo de 10 minutos, algo imposible si se va a bordo de un avión sin equipamiento para estos casos. Si la desfibrilación se aplica sólo un minuto después de acontecido, las posibilidades de sobrevivir aumentan hasta un 90%, según datos de la FAA. 

En Europa, la Conferencia Europea de Aviación Civil (CEAC) trabaja en un manual de medicina aeronáutica -titulado "Aspectos de Salud de los Pasajeros"- cuyo borrador fue presentado el pasado 17 de marzo a delegados de los 40 países miembros de esta organización, entre ellos España, y en el que, según fuentes de la Dirección General de Aviación Civil, queda como "optativo" el uso de desfibriladores a bordo.